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Verstappen conquista Singapur y Antonelli convierte el podio en una amenaza real para el Mundial

Verstappen conquista Singapur y Antonelli convierte el podio en una amenaza real para el Mundial
Verstappen conquista Singapur y Antonelli convierte el podio en una amenaza real para el Mundial

Max Verstappen se quitó una de las pocas espinas que le quedaban en la Fórmula 1 con una victoria incontestable en Singapur. El neerlandés dominó de principio a fin, mientras Kimi Antonelli dio otro paso hacia el título con un podio que le permite llegar a Austin con opciones de proclamarse campeón. La otra cara de la noche fue para Carlos Sainz y Fernando Alonso, que volvieron a quedarse sin puntos en una carrera marcada por las limitaciones de sus monoplazas.

Verstappen tenía una cuenta pendiente con Marina Bay y, cuando por fin tuvo la oportunidad de saldarla, no dejó lugar a las dudas. El piloto de Red Bull se impuso en uno de los circuitos más exigentes del calendario y completó una de las pocas casillas que todavía le faltaban en su palmarés. Con este triunfo, ya ha ganado en todos los trazados del Mundial salvo Madring, estrenado hace apenas un mes.

El neerlandés se llevó los 33 puntos del fin de semana y confirmó que, pese a tener prácticamente imposible la lucha por el campeonato, está dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad para cerrar la temporada con más victorias. La mejora de Red Bull le ha devuelto protagonismo y Verstappen vuelve a ser uno de los grandes animadores de este tramo final.

Verstappen impone su ley y Ferrari vuelve a sufrir

La victoria comenzó a construirse desde la salida. Verstappen no tuvo la mejor reacción, pero supo cerrar los espacios y defender su posición ante el intento de Charles Leclerc, que buscó sorprenderle en los primeros metros. El neerlandés apuró la frenada y obligó al Ferrari a levantar el pie. Fue el primer aviso de una carrera que terminaría controlando con autoridad.

La estrategia adquirió protagonismo a medida que avanzaban las vueltas. Lewis Hamilton intentó adelantar su parada para ganar posiciones, pero el neumático blando no le permitió sacar el rendimiento esperado. Ferrari decidió mantenerle en pista mientras daba prioridad a Leclerc, una apuesta que tampoco terminó de salir bien para el británico.

El desgaste acabó pasando factura a Hamilton, que perdió ritmo y se vio envuelto en una batalla con Lando Norris y Kimi Antonelli. El piloto de Mercedes supo esperar su momento y aprovechó la lucha entre sus rivales para sacar partido de una fase decisiva de la carrera.

Antonelli volvió a demostrar que su rendimiento no depende únicamente de la competitividad de su monoplaza. El italiano resistió la presión, aprovechó los problemas de sus rivales y terminó asegurando una tercera posición de enorme valor para sus aspiraciones al título. Leclerc, por su parte, salvó el segundo puesto y permitió a Ferrari subir al podio, aunque sin opciones reales de discutirle la victoria a Verstappen.

Antonelli aprieta el Mundial y pone rumbo a Austin

El resultado de Singapur dejó a Kimi Antonelli en una posición privilegiada para afrontar las próximas citas. El italiano alcanza los 102 puntos de ventaja y, con George Russell terminando noveno tras una remontada sin premio, refuerza su candidatura al campeonato.

El podio tuvo un valor especial después de una carrera en la que Antonelli pasó buena parte de la prueba sin encontrar la manera de acercarse a los puestos de cabeza. Sin embargo, supo mantenerse en la pelea y apareció en el momento decisivo para aprovechar los problemas de sus rivales.

Su actuación vuelve a poner de manifiesto la madurez con la que está gestionando la presión en una temporada que puede terminar convirtiéndose en histórica. Austin será la siguiente gran oportunidad para acercarse definitivamente a la corona, aunque las opciones matemáticas dependerán de los resultados de sus perseguidores y de los puntos que todavía queden en juego.

Mientras Antonelli mira al campeonato, Verstappen se centra en ganar todo lo que pueda. Son dos objetivos distintos, pero ambos han encontrado motivos para salir reforzados de Singapur.

Sainz vuelve a quedarse sin premio

La noche fue mucho más complicada para los pilotos españoles. Carlos Sainz terminó decimocuarto después de una salida espectacular que le permitió colocarse décimo y soñar, durante unos instantes, con entrar en los puntos. Sin embargo, el Williams volvió a mostrar sus limitaciones y la pérdida de rendimiento de la batería acabó condicionando por completo su carrera.

El madrileño aprovechó los primeros metros para ganar posiciones en una salida muy agresiva, pero el impulso inicial duró poco. En apenas dos vueltas perdió terreno frente a los Haas y tuvo que centrarse en defenderse de coches con mayor ritmo, entre ellos el de Isack Hadjar.

Carlos Sainz

Sainz intentó mantenerse en la pelea y una buena parada en boxes tampoco fue suficiente para cambiar el desenlace. El decimocuarto puesto volvió a dejarle sin recompensa en un fin de semana en el que el rendimiento del monoplaza limitó sus posibilidades desde muy temprano.

Los problemas persiguen a Alonso y señala al motor

Fernando Alonso terminó todavía más atrás, decimosexto, en otra carrera para olvidar. El asturiano volvió a sufrir con la falta de potencia de su Aston Martin, un problema que condicionó sus opciones y le impidió luchar por posiciones más ambiciosas.

La frustración quedó patente durante la prueba, especialmente después de una relanzada tras un coche de seguridad virtual provocado por la avería del Audi de Gabriel Bortoleto. Alonso llegó a calificar la situación de «ridícula», reflejando su impotencia ante unas limitaciones mecánicas que siguen lastrando al equipo.

El español sí dejó algún destello, como un adelantamiento agresivo a Valtteri Bottas en la curva 13, pero fue insuficiente para cambiar el rumbo de su carrera. Aston Martin trató de jugar sus cartas con la estrategia y la gestión de los neumáticos, aunque la degradación siguió siendo uno de sus principales problemas.

Alonso alargó su primera parada hasta la vuelta 36 y regresó a pista sin capacidad para dar un salto significativo en la clasificación. El decimosexto puesto confirmó una nueva decepción en un circuito en el que el equipo había depositado esperanzas de mejorar sus resultados.

Singapur dejó, por tanto, dos lecturas muy diferentes. Verstappen recuperó el protagonismo con una victoria que llevaba tiempo persiguiendo y Antonelli reforzó su candidatura al Mundial. Para Sainz y Alonso, en cambio, la noche volvió a evidenciar que, sin un monoplaza competitivo, incluso una buena actuación al volante puede quedarse sin recompensa.