La selección española femenina firmó una actuación memorable en el Mundial indoor de Torun, logrando una valiosísima medalla de bronce en el relevo 4×400, en una carrera marcada por la épica, la estrategia y una remontada final de enorme mérito.
El cuarteto formado por Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás supo sobreponerse a todas las adversidades para subirse al podio con un tiempo de 3:26.04, quedándose a tan solo cuatro centésimas de la plata.
Una carrera brillante pese a las dificultades
España partía con desventaja al salir por la calle 2, una posición poco favorable en este tipo de pruebas. Sin embargo, Paula Sevilla firmó un sólido primer relevo que mantuvo al equipo en la pelea desde el inicio.
El testigo pasó a Ana Prieto, quien, pese a su menor experiencia, sostuvo el ritmo y mantuvo a España cerca de las posiciones de cabeza. El momento clave llegó con Rocío Arroyo, que realizó un relevo sobresaliente para enganchar definitivamente al grupo líder.
Una remontada final para la historia
Todo quedó en manos de Blanca Hervás, que volvió a demostrar su sangre fría en los momentos decisivos. La atleta madrileña esperó su momento y lanzó un ataque final espectacular en la recta de meta, superando a Polonia y asegurando el bronce en una llegada ajustadísima.
El oro fue para Estados Unidos, seguido de Países Bajos, en una final de altísimo nivel competitivo.
Estrategia perfecta y éxito colectivo
El éxito español también se cimentó en una decisión táctica clave del equipo técnico, que optó por reservar a Sevilla y Hervás en las series para que llegaran más frescas a la final. Una apuesta arriesgada que terminó siendo determinante para el resultado final.
Además, tanto Sevilla como Hervás completaron un campeonato sobresaliente, tras haber logrado también la medalla de plata en el relevo 4×400 mixto, confirmando su papel protagonista en el atletismo internacional.
España confirma su crecimiento en los relevos
Este bronce supone la quinta medalla para España en el campeonato, consolidando una de las mejores actuaciones de su historia en un Mundial indoor.
España vuelve a demostrar que, cuando se trata de competir en equipo, el carácter, la estrategia y la ambición pueden marcar la diferencia en la élite mundial.



