La temporada de los Indiana Pacers está siendo una de las más sorprendentes —y negativas— de la NBA. Apenas unos meses después de disputar las Finales de la NBA, el equipo de Indianápolis atraviesa una profunda crisis deportiva que lo ha llevado a ocupar el último puesto de la liga.
Tras caer recientemente ante los New York Knicks, los Pacers siguen sin ganar un solo partido desde el 11 de febrero, justo antes del NBA All-Star Game disputado en Los Ángeles. Desde entonces, el conjunto dirigido por Rick Carlisle acumula 12 derrotas consecutivas, una racha que refleja el difícil momento del equipo.
Una temporada para olvidar en Indiana
Los números explican claramente el mal año del conjunto de Indianápolis. En lo que va de 2026, los Pacers solo han ganado 9 de los 34 partidos disputados, lo que los sitúa con 15 victorias y 52 derrotas en total.
Ese balance supone el peor porcentaje de victorias de toda la NBA (28,8%), una cifra muy alejada del nivel competitivo que mostraron la temporada pasada, cuando lograron alcanzar las Finales.
La caída en el rendimiento ha sido tan pronunciada que el equipo lleva semanas sin opciones de clasificarse para la postemporada, centrando ahora sus esfuerzos en cerrar la campaña de la mejor manera posible.
La lesión de Tyrese Haliburton, el gran punto de inflexión
Uno de los factores clave que explican el desplome de los Pacers es la ausencia de su gran estrella, Tyrese Haliburton.
El base sufrió una rotura del tendón de Aquiles durante el séptimo partido de las Finales de la NBA, una lesión devastadora que no solo marcó el desenlace de aquella serie, sino que también condicionó por completo el presente curso del equipo.
Sin su líder en pista, Indiana comenzó la temporada con enormes dificultades, llegando a ganar solo uno de sus primeros 14 partidos, una dinámica negativa de la que nunca logró recuperarse.
¿Tanking en Indiana para el próximo Draft?
La mala racha también ha generado especulación en torno a un posible “tanking”, una estrategia que algunos equipos utilizan cuando ya no tienen opciones competitivas.
El objetivo sería terminar lo más abajo posible en la clasificación para obtener una mejor posición en el próximo Draft de la NBA, donde las franquicias con peor récord tienen mayores probabilidades de elegir primero.
Jugadores como Pascal Siakam siguen liderando el esfuerzo competitivo del equipo, pero el enfoque del club podría estar ya en el futuro.
Con Haliburton recuperándose de su lesión y la posibilidad de sumar un talento importante en el próximo draft, los Pacers podrían reconstruir rápidamente un proyecto que hace apenas unos meses parecía candidato al título.



