Los empleados de Google, Apple o Meta no solo compiten en el mundo tecnológico. En Silicon Valley, la meca tecnológica mundial, también disputan ligas de fútbol amateur con un nivel de inversión fuera de lo común.
Cuando llega un partido clave, algunos equipos fichan exfutbolistas profesionales. Les cubren vuelo, alojamiento y abonan hasta 200 dólares por partido. En un torneo de varios encuentros en un mismo día, un jugador puede embolsarse 1.000 dólares en una jornada.
Así lo explica Jorge Fernández, organizador de ligas en la zona y entrenador del Silicon Valley FC. Según él, el carácter competitivo de los empleados tecnológicos se traslada directamente al terreno de juego. «No les importa hacerse cargo de estos gastos con tal de salir campeones», afirma.
Los llamados «torneos relámpago» son muy populares en la zona. Duran un día, la inscripción cuesta 1.000 dólares por equipo y el campeón se lleva 4.000 dólares de premio. Para los partidos de título, según Fernández, han llegado a reclutar futbolistas con experiencia en primeras divisiones sudamericanas y en la Copa Libertadores, como Herbert Soto, Andrés Chitiva, Miguel León o Cristian Valencia.
El contexto lo explica el propio Fernández: los salarios junior en estas empresas arrancan en 140.000 dólares anuales. En Silicon Valley conviven ligas de Palo Alto con competiciones centradas en comunidades latinas. Las diferencias de estatus, según el organizador, desaparecen en el campo hasta que entra el dinero.
Silicon Valley ejerce de sede mundialista con el Levi’s Stadium, situado en Santa Clara, a pocos kilómetros de las sedes de estas grandes empresas tecnológicas.



