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Fútbol

Mourinho marca las reglas en el Madrid: «Intocable es el escudo»

Mourinho marca las reglas en el Madrid: «Intocable es el escudo»
Mourinho marca las reglas en el Madrid: «Intocable es el escudo»

El técnico del Real Madrid José Mourinho, compareció antes del duelo ante el Leipzig y dejó claro que el rendimiento está por encima del nombre de cada futbolista. También habló de la evolución del equipo, la versatilidad de Güler y Valverde y la necesidad de mantener los pies en el suelo pese a los últimos resultados.

El Real Madrid vuelve a la Champions League con la confianza reforzada tras su remontada ante la Roma. El conjunto blanco recibe al RB Leipzig con la intención de prolongar su buena dinámica, aunque José Mourinho no quiere que las últimas victorias desvíen la atención de lo verdaderamente importante: seguir mejorando.

El entrenador portugués compareció ante los medios en la previa del encuentro y dejó uno de los titulares de la jornada al hablar sobre el peso de los futbolistas dentro del vestuario. Preguntado por Vinicius y Diomande, fue tajante: «Intocable es el escudo. Lo que hace intocables a los jugadores no es el brazalete, el estatus o los años que lleven, es su nivel en el campo».

Un mensaje directo que refleja la idea de Mourinho: nadie tiene el puesto garantizado por su nombre o su trayectoria. En el Madrid, la exigencia es máxima y cada jugador debe ganarse su sitio sobre el césped.

El Leipzig, sin margen para la confianza

El técnico madridista quiso rebajar la euforia después de los últimos triunfos. El equipo ha encadenado tres victorias en poco tiempo y dejó buenas sensaciones en Roma, pero Mourinho sabe que la Champions no permite relajaciones.

«Hay que seguir. No por ganar tres, ganas el cuarto», recordó al analizar el encuentro ante el conjunto alemán, que también necesita sumar para mantener vivas sus opciones de clasificación.

Por eso, el portugués evitó colocar al Madrid entre los grandes favoritos al título. A estas alturas, considera que lo prioritario es avanzar en la competición y acumular los puntos necesarios para evitar el playoff.

«El Madrid no tiene el objetivo de ganar la Champions ahora, el objetivo es clasificarse», explicó. El mensaje es claro: paso a paso y sin mirar más allá de lo que toca.

Güler y Valverde, dos comodines para Mourinho

La versatilidad de Arda Güler y Fede Valverde volvió a ocupar parte de la rueda de prensa. Ambos han demostrado que pueden rendir en diferentes posiciones y el entrenador considera que esa capacidad ofrece alternativas importantes a la hora de preparar cada partido.

«Lo mejor para ellos es estar en el campo. Son diferentes y tienen experiencia diferente. Tienen esa capacidad de ser multifuncionales y adaptarse a varias posiciones», señaló.

Mourinho no esconde que sus decisiones dependen del rival y de las necesidades del equipo. Busca combinar talento y equilibrio, aunque eso implique modificar posiciones o dejar fuera a futbolistas de calidad.

El técnico puso como ejemplo el encuentro de Roma, donde considera que alinear desde el principio a Bernardo y Güler habría dejado al equipo demasiado expuesto. «Yo no soy un entrenador cabezón de los que vive o muere con una idea. Estoy siempre abierto a analizar y entender cosas para buscar lo mejor», afirmó.

Mbappé y Espí, una pareja difícil de encajar

Otro de los asuntos abordados fue la posible convivencia de Espí y Kylian Mbappé en el once titular. Mourinho reconoció que ambos podrían coincidir en determinadas circunstancias, pero dejó dudas sobre cómo encajaría esa combinación en el sistema habitual.

«Es difícil. Al inicio, difícil. Con un 4-4-2, sí, pero con ese esquema los jugadores de banda es un 4-2-4, y ahí tengo dudas de que ganemos», explicó.

El entrenador también confirmó que Vinicius jugará como extremo izquierdo ante el Leipzig, mientras que no quiso desvelar si Diomande tendrá minutos. «Yan no sabe si va a jugar mañana o no, así que imagínate», respondió con ironía.

100 días en el banquillo y mucho trabajo por delante

Mourinho también hizo balance de sus primeros cien días al frente del equipo. El portugués aseguró que llegó preparado para lo que iba a encontrar, aunque insistió en que todavía queda mucho por hacer para alcanzar el nivel que pretende.

«Estamos aquí desde hace tres meses. Es imposible estar donde queremos. Hay que mejorar siempre colectivamente», reconoció.

El técnico considera que la evolución de un equipo requiere tiempo, tanto en el apartado táctico como en la relación entre los futbolistas. A medida que aumenta el conocimiento mutuo, explicó, también crecen la conexión y la capacidad para interpretar lo que necesita cada partido.

En ese proceso, Mourinho valoró positivamente la implicación de varios jugadores en su preparación diaria. Destacó, entre otros, la cultura de recuperación de Jude Bellingham y el trabajo que Diomande realiza con el fisioterapeuta fuera del horario habitual.

También hubo espacio para una pregunta sobre las declaraciones de Fran Soto, quien defendió que los árbitros españoles son los mejores del mundo. Mourinho respondió sin entrar en polémicas: «Para mí, mis jugadores son los mejores del mundo. Entiendo que él diga que sus árbitros son los mejores del mundo».

Con el Leipzig en el horizonte, el portugués tiene claro el camino. El Madrid ha mejorado sus resultados, pero todavía necesita crecer como equipo. Y, como dejó claro en su comparecencia, en el vestuario blanco no hay intocables: lo único que está por encima de todos es el escudo.