El Real Madrid considera que Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham deben asumir los costes de puesta en marcha del proyecto, pese a retirarse pocos días después de su anuncio en 2021. Según The Athletic, la factura podría alcanzar los 80 millones de euros.
El Real Madrid vuelve a mover ficha en el frente económico de la Superliga europea. Según informa el diario británico The Athletic, la entidad presidida por Florentino Pérez reclama a los seis clubes ingleses que participaron inicialmente en el proyecto que abonen la parte proporcional de los gastos generados durante su puesta en marcha.
La reclamación afecta a Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham, que se sumaron a la iniciativa en abril de 2021, pero dieron marcha atrás apenas unos días después de hacerse público el proyecto. Pese a su retirada, el club blanco entiende que los compromisos adquiridos siguen vigentes y que deben responder por los costes iniciales de la competición.
De acuerdo con una de las fuentes consultadas por The Athletic, el importe total de esos gastos podría ascender a 80 millones de euros.
El reparto de los gastos, en el centro del conflicto
Hasta ahora, el Real Madrid ha compartido los costes promocionales de la Superliga con el Barcelona y la Juventus. Los otros integrantes del grupo fundador fueron abandonando progresivamente la iniciativa: los seis representantes ingleses, el Atlético de Madrid y los dos clubes de Milán, Inter y Milan, se retiraron en los días posteriores al anuncio. La Juventus comunicó su salida en 2023, mientras que el Barcelona formalizó la suya en febrero de este año.
El principal punto de fricción está en la interpretación del acuerdo de accionistas firmado por los clubes con la sociedad española encargada de gestionar el proyecto. La cuestión es si el compromiso de «poseer y gestionar conjuntamente» la competición implica también la obligación de asumir los gastos derivados de su desarrollo, incluso después de abandonar la iniciativa.
Florentino Pérez ha defendido en distintas ocasiones el carácter vinculante de los contratos firmados y ha sostenido que los clubes no podían desligarse unilateralmente del proyecto. Ahora, esa interpretación podría resultar determinante para resolver una disputa que amenaza con prolongarse.
La llegada de Bernd Reichart, en plena disputa
La reclamación coincide con la próxima incorporación de Bernd Reichart al organigrama del Real Madrid como responsable de operaciones de negocio. El que fuera consejero delegado de A22, la empresa vinculada al desarrollo de la Superliga, se incorporará al club blanco una vez resuelta su salida de la compañía.
No obstante, fuentes del Real Madrid citadas por The Athletic precisan que cualquier cantidad pendiente de pago correspondería a la sociedad que gestionaba la competición y no directamente a la entidad madridista.
Tanto A22 como los seis clubes ingleses afectados han declinado realizar declaraciones sobre el asunto.
Un posible litigio que apunta a los tribunales
La resolución del conflicto no parece cercana. Los documentos del proyecto que han trascendido no recogen de manera expresa cómo debían repartirse los costes iniciales, una circunstancia que complica determinar hasta qué punto los clubes que abandonaron la iniciativa siguen obligados a contribuir económicamente.
Si las partes no alcanzan un acuerdo, el Real Madrid podría acudir a los tribunales para reclamar las cantidades que considera pendientes. De esta forma, la Superliga, cuya puesta en marcha nunca llegó a materializarse en los términos previstos inicialmente, mantiene abierto un nuevo frente de conflicto entre sus antiguos integrantes.





