Ousmane Dembélé silenció las dudas con tres goles en media hora. El Balón de Oro fue el gran protagonista del France-Noruega disputado en el Gillette Stadium de Boston, en la última jornada del Grupo I del Mundial.
El seleccionador noruego Stale Solbakken decidió sentar a nueve titulares, entre ellos Haaland y Odegaard. El técnico priorizó los dieciseisavos de final y entregó el partido desde el pitido inicial. Francia lo aprovechó sin piedad.
Dembélé abrió el marcador en el minuto 6. Marcó el segundo de forma similar poco después. Y en el 32, completó el hat-trick al recibir de Tchouaméni, superar a Bjorkan y batir a Selvik. Los tres goles llegaron por el lado derecho del ataque galo.
Noruega recortó con un gol de Aasgaard y dispuso de un penalti para acercarse más. Strand-Larsen, exjugador del Celta y ahora en el Wolverhampton, lanzó flojo a la izquierda y Maignan lo detuvo sin dificultad. Doue cerró el marcador para el 4-1 definitivo.
Guy Stéphan dirigió al equipo en sustitución de Deschamps, ausente por el fallecimiento de su madre. Francia terminó líder del Grupo I y espera a uno de los mejores terceros en Nueva York. Noruega, segunda, se medirá a Costa de Marfil en los dieciseisavos.