El técnico Jagoba Arrasate regresa a El Sadar más de dos años después para tomar las riendas del equipo tras la destitución de Luis Miguel Ramis. La goleada encajada ante el Betis ha precipitado una decisión que devuelve al banquillo rojillo a uno de los entrenadores más queridos por la afición.
Osasuna ha decidido poner fin a la etapa de Luis Miguel Ramis. La mala dinámica del equipo, agravada por la contundente derrota ante el Betis, ha terminado por convencer a la directiva de que era necesario un cambio de rumbo. Pese a mantenerse fuera de los puestos de descenso y contar con ocho puntos en la clasificación, el conjunto navarro no ha ofrecido las sensaciones esperadas y las dudas sobre su rendimiento se habían multiplicado en las últimas jornadas.
La derrota ante el conjunto verdiblanco ha sido el detonante de una decisión que el club considera necesaria para reaccionar a tiempo. La fragilidad defensiva y la falta de respuestas sobre el terreno de juego han pesado más que la situación clasificatoria, todavía lejos de ser definitiva.
Una mala racha que termina con la etapa de Ramis
Los números explican buena parte del desgaste del técnico tarraconense. Osasuna ha encajado cinco goles ante el Alavés, otros cinco frente al Betis y cuatro contra el Atlético de Madrid, además de quedarse sin capacidad de reacción en su enfrentamiento con el Espanyol. Cuatro derrotas que han terminado marcando el desenlace de su etapa en el banquillo.
Ramis tampoco ha tenido un contexto sencillo. Las lesiones han condicionado sus alineaciones y le han impedido contar con varios futbolistas importantes, mientras que algunas decisiones arbitrales controvertidas han perjudicado al equipo en momentos delicados. Sin embargo, estos contratiempos no han sido suficientes para frenar una dinámica que exigía una respuesta inmediata.
La dirección deportiva ha optado finalmente por un relevo de peso, tanto por su experiencia como por su vínculo con el club. El elegido es Jagoba Arrasate, un nombre que despierta recuerdos muy positivos entre los seguidores rojillos y que conoce perfectamente las exigencias de El Sadar.
Arrasate regresa a casa con el objetivo de recuperar la ilusión
La vuelta de Arrasate supone mucho más que un simple cambio de entrenador. El técnico de Berriatua dejó una huella profunda durante su anterior etapa, en la que consiguió devolver a Osasuna a Primera División, consolidarlo en la categoría y conducirlo hasta la final de la Copa del Rey, perdida por la mínima frente al Real Madrid.
Su trayectoria le convirtió en una de las figuras más reconocidas de la historia reciente del club. Segundo entrenador con más partidos al frente de Osasuna, Arrasate construyó una conexión especial con la grada gracias a los resultados y a la identidad competitiva que consiguió imprimir al equipo.
Ahora, el preparador regresa con la misión de recuperar esa solidez y devolver la confianza a una plantilla que necesita reaccionar cuanto antes. El desafío será reconstruir la seguridad defensiva, mejorar las prestaciones colectivas y alejar al equipo de una dinámica que ha terminado costándole el puesto a Ramis.
Arrasate firma un contrato para lo que resta de temporada y las dos siguientes, con vigencia hasta el 30 de junio de 2029. Además, volverá a contar con Bittor Alkiza como segundo entrenador, una pieza de confianza con la que iniciará esta nueva etapa en Pamplona.
La presentación oficial tendrá lugar mañana a las 12:30 horas, mientras que el miércoles dirigirá su primer entrenamiento. A partir de entonces comenzará el trabajo para intentar cambiar la dinámica de Osasuna y recuperar la versión competitiva que la afición espera de su equipo.
El regreso de Arrasate abre una nueva etapa en El Sadar. El club confía en que el conocimiento de la casa, su experiencia y el vínculo con la afición sean los ingredientes necesarios para dejar atrás la crisis y devolver la tranquilidad al conjunto navarro.





