El base de los Oklahoma City Thunder, campeón de la NBA y ganador de dos premios MVP consecutivos, se incorpora al grupo de accionistas del Atlético de Madrid. El canadiense apuesta por el proyecto rojiblanco y por su crecimiento internacional.
El Atlético de Madrid suma un nuevo nombre de primer nivel a su estructura accionarial. Shai Gilgeous-Alexander, una de las grandes estrellas del baloncesto mundial, se ha convertido en inversor del club rojiblanco, dando un paso más en la relación entre el deporte estadounidense y el fútbol europeo.
El jugador de los Oklahoma City Thunder ha decidido incorporarse al grupo de accionistas del Atlético, una entidad con la que asegura compartir valores como la ambición, la excelencia y la convicción de que los éxitos se consiguen a través del esfuerzo y el trabajo diario.
«Estoy emocionado de unirme oficialmente al grupo de accionistas del Atlético de Madrid. Este es un club con una larga trayectoria en lo más alto del fútbol europeo, y agradezco la oportunidad de formar parte de su futuro», declaró el propio Gilgeous-Alexander tras anunciarse su incorporación.
La operación supone un nuevo impulso para la proyección internacional de la entidad madrileña, que continúa ampliando su presencia más allá del fútbol y estrechando vínculos con figuras destacadas de otros deportes.
De dominar la NBA a apostar por el proyecto rojiblanco
Nacido en Toronto en 1998 y criado en Hamilton, Ontario, Gilgeous-Alexander se ha convertido en uno de los deportistas más influyentes de Canadá. Tras pasar por la Universidad de Kentucky, dio el salto a la NBA en 2018 y fue consolidando su posición hasta convertirse en la gran referencia de los Oklahoma City Thunder.
Su evolución alcanzó una nueva dimensión con el título de la NBA en 2025, temporada en la que también fue elegido MVP de las Finales. A ese reconocimiento se suman sus dos premios consecutivos al jugador más valioso de la competición, que le sitúan entre las figuras más destacadas de la liga estadounidense.
Durante la temporada 2025-2026 mantuvo un rendimiento extraordinario, con una media de 31,1 puntos por partido y un 55,3 % de acierto en tiros de campo, unas cifras que reflejan su capacidad para marcar diferencias en ataque.
Su influencia, sin embargo, va más allá de los números. Gilgeous-Alexander se ha consolidado como el líder de un equipo que aspira a mantenerse entre los grandes de la NBA y que ha encontrado en el canadiense a su principal referente deportivo.
El Atlético refuerza su proyección internacional
La llegada de una figura de este calibre al accionariado rojiblanco refuerza la conexión del Atlético de Madrid con el mercado norteamericano, una región estratégica para el crecimiento global de las grandes entidades deportivas.
La presencia de deportistas de élite entre los inversores de clubes de fútbol se ha convertido en una tendencia cada vez más visible. Estas operaciones permiten acercar las marcas a nuevas audiencias y generar vínculos entre competiciones que, pese a sus diferencias, comparten una dimensión internacional cada vez mayor.
En el caso de Gilgeous-Alexander, su incorporación también supone un reconocimiento al proyecto del Atlético y a su trayectoria en el fútbol europeo. El canadiense ha mostrado públicamente su satisfacción por formar parte de la entidad y su interés en contribuir a su futuro.
Aunque no se han detallado públicamente los términos económicos de la operación, su entrada en el grupo de accionistas representa un nuevo movimiento del club para ampliar su red de inversores y fortalecer su presencia internacional.
El Atlético de Madrid encuentra así un nuevo aliado en una de las mayores estrellas del deporte mundial. Gilgeous-Alexander seguirá liderando a los Thunder sobre la cancha, pero desde ahora también estará vinculado al futuro de un club que aspira a continuar creciendo dentro y fuera del terreno de juego.





